Los bebés neandertales crecían más rápido que los humanos modernos

27.07.2026

Durante décadas, los neandertales han sido comparados con nuestra propia especie principalmente a través de sus herramientas, su tecnología o su comportamiento. Sin embargo, sus huesos también conservan información fundamental sobre cómo crecían, cómo se desarrollaban y cómo era su biología.

Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Current Biology ha analizado uno de los pocos esqueletos infantiles neandertales conocidos: Amud 7, descubierto en la cueva de Amud, en Israel.

Los resultados revelan una característica sorprendente: los neandertales parecen haber seguido una estrategia de crecimiento diferente a la de los humanos modernos, con un desarrollo corporal especialmente rápido durante las primeras etapas de la vida.

Un fósil excepcional: Amud 7

Los restos infantiles neandertales son extremadamente escasos en el registro fósil. Los individuos adultos son relativamente más frecuentes, pero los niños y bebés apenas están representados. Esto supone una gran limitación para conocer cómo era la infancia de nuestros parientes evolutivos más cercanos.

El esqueleto conocido como Amud 7 constituye una excepción. Fue descubierto en la cueva de Amud, situada en el norte de Israel, un yacimiento clave para el estudio de los neandertales del Paleolítico Medio. El individuo está datado aproximadamente entre 51.000 y 56.000 años, y corresponde a un bebé neandertal de entre 6 y 14 meses de edad. Conserva alrededor de 111 fragmentos óseos encontrados en posición anatómica, lo que lo convierte en uno de los esqueletos infantiles neandertales más completos conocidos.

¿Cómo sabemos cómo crecía un bebé neandertal?

Estudiar el crecimiento de individuos fósiles es uno de los grandes retos de la paleoantropología. Los investigadores utilizan diferentes indicadores: desarrollo dental, formación y maduración ósea, tamaño corporal, crecimiento craneal y proporciones entre diferentes regiones del esqueleto.

En el caso de Amud 7, el estudio combinó análisis anatómicos tradicionales con reconstrucciones tridimensionales para evaluar cómo se estaba desarrollando este individuo.

El objetivo era responder una pregunta fundamental: ¿Los niños neandertales crecían igual que los niños Homo sapiens o seguían una trayectoria diferente?

Un crecimiento corporal acelerado

El resultado más destacado del estudio es que Amud 7 presenta señales de un crecimiento corporal rápido. Los investigadores observaron que este individuo mostraba un desarrollo somático acelerado, es decir, un crecimiento del cuerpo especialmente intenso durante las primeras etapas de la vida.

Además, otros pocos individuos infantiles neandertales conocidos parecen mostrar un patrón similar. Esto sugiere que no se trataría de una característica aislada de Amud 7, sino de una posible estrategia evolutiva propia de los neandertales.

¿Por qué crecer más rápido?. El crecimiento es un proceso que implica enormes demandas energéticas.

Un bebé humano moderno necesita una gran cantidad de energía para desarrollar su cuerpo y, especialmente, su cerebro. Los neandertales poseían cerebros de gran tamaño, incluso superiores en volumen medio al de Homo sapiens, y además tenían cuerpos extremadamente robustos. Mantener simultáneamente un cuerpo grande, una musculatura potente y un cerebro desarrollado, requería una inversión energética considerable.

Los autores plantean que los neandertales pudieron haber evolucionado una estrategia diferente, acelerando ciertas fases del desarrollo para responder a sus necesidades biológicas.


Diferencias entre la infancia neandertal y la humana moderna

Durante mucho tiempo se asumió que los neandertales eran simplemente una versión más robusta de Homo sapiens. Sin embargo, cada vez más estudios muestran que tenían una biología propia. Las diferencias no se limitaban al tamaño del cuerpo o la forma del cráneo. También existían diferencias en: crecimiento, desarrollo cerebral, maduración ósea, metabolismo y necesidades energéticas.

El estudio de Amud 7 refuerza esta idea: los neandertales no seguían exactamente nuestra trayectoria de desarrollo.Eran humanos arcaicos con una historia evolutiva diferente. Eran humanos arcaicos con una historia evolutiva diferente.

Un desarrollo rápido con un alto coste energético

El crecimiento acelerado tiene ventajas, pero también implica costes. Un desarrollo corporal rápido requiere una gran disponibilidad de energía.

Esto plantea preguntas interesantes sobre la vida cotidiana de los grupos neandertales: ¿cómo influía la alimentación en el crecimiento infantil?, ¿qué importancia tenía el cuidado parental?, ¿cómo afectaban los cambios ambientales a los niños?, ¿existían diferencias entre poblaciones neandertales?

La infancia es una etapa especialmente sensible porque refleja las condiciones de vida de una población. Los huesos infantiles pueden registrar información sobre nutrición, salud y adaptación al entorno.

Los niños neandertales también cuentan nuestra historia evolutiva

Durante mucho tiempo, la investigación sobre neandertales estuvo dominada por adultos. Los grandes cráneos, las herramientas o los restos asociados a actividades de subsistencia centraron gran parte de la atención. Pero los niños ofrecen una perspectiva diferente.

Estudiar la infancia permite comprender cómo se desarrollaba una población, qué estrategias reproductivas tenía, cuánto tiempo necesitaban para alcanzar la madurez y cómo invertían energía en las nuevas generaciones.

Amud 7 demuestra que incluso un pequeño esqueleto infantil puede aportar información enorme sobre la evolución humana.

Los neandertales tenían una estrategia evolutiva propia

El estudio del bebé neandertal de Amud no demuestra que los neandertales fueran simplemente "más rápidos" que nosotros. Lo que muestra es que tenían una trayectoria de desarrollo diferente. La evolución no produce siempre las mismas soluciones. Dos especies estrechamente relacionadas pueden enfrentarse a desafíos similares utilizando estrategias distintas.

Los humanos modernos desarrollamos una infancia prolongada con una gran inversión parental y un largo periodo de aprendizaje. Los neandertales parecen haber combinado un rápido crecimiento corporal con unas elevadas demandas energéticas asociadas a su anatomía.

Una nueva mirada a la infancia neandertal

El estudio de Amud 7 recuerda algo fundamental: para comprender la evolución humana no basta con estudiar adultos. La infancia también forma parte de nuestra historia evolutiva. Cada diente, cada vértebra y cada pequeño fragmento óseo puede revelar cómo crecían nuestros parientes más cercanos y qué los diferenciaba de nosotros. Los bebés neandertales no eran simplemente pequeños adultos. Tenían su propia biología, su propio ritmo de desarrollo y una estrategia evolutiva adaptada a un mundo que ya no existe.


Referencia

Been, E., Hovers, E., Rak, Y., Le Cabec, A., Dean, C. & Barash, A. (2026). Rapid growth in a Neandertal infant from Amud Cave in Israel. Current Biology, 36(9), 2434–2441. DOI: 10.1016/j.cub.2026.03.054. 

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